Alguna vez alguien dijo: “.......el fútbol: pasión de multitudes.......”. Una afirmación que se quedó en el imaginario de la gente, hasta hoy. Reflexionando, por largo tiempo, sobre lo que es y significa el fútbol; pude darme cuenta que, en líneas generales y en la práctica, la organización actual del fútbol es deficitaria y obsoleta. No quiero pormenorizar en detalles porque mi cometido no es el de un crítico sino la de un innovador que quiere dejar de lado todo el sistema del fútbol actual para dar paso a un nuevo sistema que pueda dar mejores y mayores oportunidades reales a todos los actores del fútbol, principalmente a los futbolistas y entrenadores. Lo que tratamos de hacer es, involucrar al mayor número de participantes en una contienda mundial de fútbol y para ello es menester que todos los futbolistas y entrenadores del mundo se sometan a una prueba de aptitud.
No hay mejor forma de medir la aptitud de alguien, como cuando ese alguien es sometido a una prueba en donde tiene que poner todo su conocimiento, fuerza y experiencia, si quiere salir aprobado. En el sistema que hemos creado, sometemos a los postulantes a varias series de cinco partidos de prueba que lo pueden conducir a ser parte de la super selección de selecciones (SSS) de fútbol de su país. Si un postulante sabe, desde el primer momento, que su esfuerzo lo puede llevar a constituir la SSS de su país, ese será un incentivo, más que suficiente, para poner todo su empeño en conseguir esa meta. Esta carrera dura, aproximadamente, no más de cuatro años y eso dependiendo de las divisiones políticas de los estados. Cada cuatro años organizaremos un mundial de fútbol entre todas las SSS de los países que hayan clasificado.
Se tratará, en la medida de lo posible, de convocar, en una sola fecha, a todos los futbolistas y entrenadores del mundo que deseen postular a la SSS de su país, para participar en el Campeonato Mundial de Fútbol SSS que se realizará en un país que será escogido al azar. Sabemos que existen estados en donde no hay infraestructuras aptas para un campeonato mundial; pero, en caso de salir escogido un país con estas características, construiremos estadios que puedan ser armados y desarmados con facilidad para que muchos sean los beneficiados. Los estadios se trasladarán, cada cuatro años, cuando así se requiera en el nuevo país anfitrión. Hay estados que tienen diferentes divisiones políticas y de eso dependerá el número de series de cinco partidos de prueba que se realicen en ellos. Vamos a suponer que existe un estado con 8 regiones, 24 departamentos, 240 provincias y 2400 distritos; esto generaría cinco series de cinco partidos de prueba cada uno.
La primera serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de los 2400 distritos. La segunda serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de las 240 provincias. La tercera serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de los 24 departamentos. La cuarta serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de las 8 regiones y la última serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger a la SSS del país, la cual participaría en el Campeonato Mundial de Fútbol Super Selección de Selecciones (SSS) 2020. Todos los países del mundo, si quieren participar en este campeonato, deben seguir las reglas del nuevo sistema. Evidentemente que, países más pequeños, tendrán menos series de partidos de prueba. Es probable que, en el futuro, se creen mejores formas de participación ciudadana en las que las mayorías podamos llegar a acuerdos meliorativos para beneficio de las mismas mayorías.
La formación de una SSS de una nación, trae consigo el aditivo de los campeonatos nacionales de cada una de las divisiones políticas de dichos estados. Estos campeonatos no tienen carácter vinculante con la formación de la SSS nacional de cada país y aunque se realizan con los actores más destacados de los partidos de prueba, no son determinantes en la formación de las SSS nacionales. En nuestro sistema, son los jugadores quienes ascienden a los equipos inmediatos superiores y no son los equipos quienes ascienden, como en el sistema obsoleto actual. Aun no tenemos la panacea de un sistema que permita la participación de todos los futbolistas y entrenadores que deseen participar, pero nuestro esfuerzo apunta a ello. Nosotros sabemos que existen divisiones políticas en donde, si se hace una convocatoria de futbolistas y entrenadores, los postulantes excederán, de lejos, el número mínimo de participantes que requerimos. Nos estamos refiriendo a las divisiones políticas básicas y no a las inmediatas superiores. El problema se presentará en estas divisiones políticas básicas porque de ahí saldrán las primeras SSS. También está la contraparte, es decir, entidades políticas básicas en donde no existan muchos postulantes para cubrir los requerimientos de nuestro sistema.
Nuestro sistema de postulación, básicamente, requiere de 112 futbolistas y 8 entrenadores para viabilizar su consecución. A estos tienen que adicionarse 7 futbolistas y 2 entrenadores de contingencia, es decir, aspirantes a ser postulantes en el caso que, cualquiera de los postulantes oficiales, no asista a uno de sus cinco partidos de prueba. En la suposición que un futbolista postulante no asista a su quinto partido de prueba, el jugador asignado con el número 113 o el subsiguiente (en caso que ya haya habido anteriores remplazos de otros jugadores que se ausentaron), lo remplazará. Si la inasistencia no tiene justificación, el remplazante asumirá todas las prerrogativas del remplazado, incluidos los puntos obtenidos, por el ausente, en sus anteriores partidos de prueba. Si el remplazado tiene justificación a su inasistencia, retomará su posición de postulante, siempre y cuando el resultado del partido de prueba que jugó el remplazante no sea determinante en su clasificación. Si el partido de prueba que jugó el remplazante es ganado por este, el postulante remplazado no podrá regresar a su postulación aunque tenga justificación a su inasistencia de su partido de prueba.
La terna de árbitros escogidos para cada partido, serán calificados, del 0 al 20, por los postulantes, después de cada partido. Los árbitros mejores calificados serán los escogidos para los subsiguientes series de partidos de prueba y para los campeonatos no vinculantes. Debemos aclarar que, cada división básica de los estados, tendrán 112 futbolistas y 8 entrenadores como postulantes y que estos conformarán 8 equipos para cada uno de los partidos de prueba. Esto quiere decir que habrán cuatro confrontaciones en cada serie de partidos de prueba, por cada división política básica. Los equipos serán de catorce (14) futbolistas y de un entrenador; once (11) titulares y tres (3) suplentes; estos son los que calificarán a los árbitros después de cada partido. Cada uno de los 112 futbolistas recibirá su número de identificación, del 1 al 112, que será usado durante los cinco partidos de prueba. Los entrenadores recibirán nominaciones desde la “A” hasta la “H” y también deberán conservarla durante los cinco partidos de prueba. Los futbolistas contingentes recibirán los números desde el 113 hasta el 119. Serán convocados más jugadores y entrenadores de contingencia, en la medida que vayan remplazando a los postulantes que se ausenten. Los entrenadores contingentes recibirán los nominales “I” y “J”. Los postulantes contingentes, cuando tengan que participar, lo harán en el orden establecido.
No hay mejor forma de medir la aptitud de alguien, como cuando ese alguien es sometido a una prueba en donde tiene que poner todo su conocimiento, fuerza y experiencia, si quiere salir aprobado. En el sistema que hemos creado, sometemos a los postulantes a varias series de cinco partidos de prueba que lo pueden conducir a ser parte de la super selección de selecciones (SSS) de fútbol de su país. Si un postulante sabe, desde el primer momento, que su esfuerzo lo puede llevar a constituir la SSS de su país, ese será un incentivo, más que suficiente, para poner todo su empeño en conseguir esa meta. Esta carrera dura, aproximadamente, no más de cuatro años y eso dependiendo de las divisiones políticas de los estados. Cada cuatro años organizaremos un mundial de fútbol entre todas las SSS de los países que hayan clasificado.
Se tratará, en la medida de lo posible, de convocar, en una sola fecha, a todos los futbolistas y entrenadores del mundo que deseen postular a la SSS de su país, para participar en el Campeonato Mundial de Fútbol SSS que se realizará en un país que será escogido al azar. Sabemos que existen estados en donde no hay infraestructuras aptas para un campeonato mundial; pero, en caso de salir escogido un país con estas características, construiremos estadios que puedan ser armados y desarmados con facilidad para que muchos sean los beneficiados. Los estadios se trasladarán, cada cuatro años, cuando así se requiera en el nuevo país anfitrión. Hay estados que tienen diferentes divisiones políticas y de eso dependerá el número de series de cinco partidos de prueba que se realicen en ellos. Vamos a suponer que existe un estado con 8 regiones, 24 departamentos, 240 provincias y 2400 distritos; esto generaría cinco series de cinco partidos de prueba cada uno.
La primera serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de los 2400 distritos. La segunda serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de las 240 provincias. La tercera serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de los 24 departamentos. La cuarta serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger las SSS de las 8 regiones y la última serie, de cinco partidos de prueba, sería para escoger a la SSS del país, la cual participaría en el Campeonato Mundial de Fútbol Super Selección de Selecciones (SSS) 2020. Todos los países del mundo, si quieren participar en este campeonato, deben seguir las reglas del nuevo sistema. Evidentemente que, países más pequeños, tendrán menos series de partidos de prueba. Es probable que, en el futuro, se creen mejores formas de participación ciudadana en las que las mayorías podamos llegar a acuerdos meliorativos para beneficio de las mismas mayorías.
La formación de una SSS de una nación, trae consigo el aditivo de los campeonatos nacionales de cada una de las divisiones políticas de dichos estados. Estos campeonatos no tienen carácter vinculante con la formación de la SSS nacional de cada país y aunque se realizan con los actores más destacados de los partidos de prueba, no son determinantes en la formación de las SSS nacionales. En nuestro sistema, son los jugadores quienes ascienden a los equipos inmediatos superiores y no son los equipos quienes ascienden, como en el sistema obsoleto actual. Aun no tenemos la panacea de un sistema que permita la participación de todos los futbolistas y entrenadores que deseen participar, pero nuestro esfuerzo apunta a ello. Nosotros sabemos que existen divisiones políticas en donde, si se hace una convocatoria de futbolistas y entrenadores, los postulantes excederán, de lejos, el número mínimo de participantes que requerimos. Nos estamos refiriendo a las divisiones políticas básicas y no a las inmediatas superiores. El problema se presentará en estas divisiones políticas básicas porque de ahí saldrán las primeras SSS. También está la contraparte, es decir, entidades políticas básicas en donde no existan muchos postulantes para cubrir los requerimientos de nuestro sistema.
Nuestro sistema de postulación, básicamente, requiere de 112 futbolistas y 8 entrenadores para viabilizar su consecución. A estos tienen que adicionarse 7 futbolistas y 2 entrenadores de contingencia, es decir, aspirantes a ser postulantes en el caso que, cualquiera de los postulantes oficiales, no asista a uno de sus cinco partidos de prueba. En la suposición que un futbolista postulante no asista a su quinto partido de prueba, el jugador asignado con el número 113 o el subsiguiente (en caso que ya haya habido anteriores remplazos de otros jugadores que se ausentaron), lo remplazará. Si la inasistencia no tiene justificación, el remplazante asumirá todas las prerrogativas del remplazado, incluidos los puntos obtenidos, por el ausente, en sus anteriores partidos de prueba. Si el remplazado tiene justificación a su inasistencia, retomará su posición de postulante, siempre y cuando el resultado del partido de prueba que jugó el remplazante no sea determinante en su clasificación. Si el partido de prueba que jugó el remplazante es ganado por este, el postulante remplazado no podrá regresar a su postulación aunque tenga justificación a su inasistencia de su partido de prueba.
La terna de árbitros escogidos para cada partido, serán calificados, del 0 al 20, por los postulantes, después de cada partido. Los árbitros mejores calificados serán los escogidos para los subsiguientes series de partidos de prueba y para los campeonatos no vinculantes. Debemos aclarar que, cada división básica de los estados, tendrán 112 futbolistas y 8 entrenadores como postulantes y que estos conformarán 8 equipos para cada uno de los partidos de prueba. Esto quiere decir que habrán cuatro confrontaciones en cada serie de partidos de prueba, por cada división política básica. Los equipos serán de catorce (14) futbolistas y de un entrenador; once (11) titulares y tres (3) suplentes; estos son los que calificarán a los árbitros después de cada partido. Cada uno de los 112 futbolistas recibirá su número de identificación, del 1 al 112, que será usado durante los cinco partidos de prueba. Los entrenadores recibirán nominaciones desde la “A” hasta la “H” y también deberán conservarla durante los cinco partidos de prueba. Los futbolistas contingentes recibirán los números desde el 113 hasta el 119. Serán convocados más jugadores y entrenadores de contingencia, en la medida que vayan remplazando a los postulantes que se ausenten. Los entrenadores contingentes recibirán los nominales “I” y “J”. Los postulantes contingentes, cuando tengan que participar, lo harán en el orden establecido.