Durante mucho tiempo se han escuchado voces, alrededor del fútbol, de personas innovadoras y de otras con buen sentido de la lógica, que abogan por el cambio de algunas reglas y/o la implementación de nuevas reglas en el juego del fútbol. De entre ellas destacan el tiro libre sin barrera, los saques laterales con una mano; aunque el Rey Pelé dice que deberían ser con el pie. Otra regla que debería de cambiarse, es aquella en la que se perjudica un equipo completo por la falta de un solo jugador, que merece la expulsión. Pensamos que el jugador expulsado debe ser remplazado por un suplente y así debe continuar el juego. Nosotros, en el nuevo sistema que estamos creando, con la revolución mundial del fútbol, vamos a implementar todas estas nuevas reglas que están en el imaginario de la gente desde hace muchos años.
El otro cambio que implementaremos será el de tener tres tiempos de juego de 35 minutos cada uno y tiempos adicionales para definir el partido sin empates. Los cambios de jugadores no podrán hacerse durante el desarrollo del juego sino en los descansos entre los tiempos. La única manera de realizar remplazos durante el juego, será cuando haya una expulsión o una lesión que obligue a abandonar el campo de juego al lesionado. Los puntos de los equipos ganadores se establecerán por el número de goles hechos por el equipo. Los perdedores también acumularán puntos por sus goles hechos. Cada gol equivale a un punto. Queremos aclarar que la gran mayoría de cambios que estableceremos, no son de nuestra autoría. La mayoría son cambios que los aficionados y jugadores de fútbol comentan desde hace muchos años. Otros son muy recientes. Como quiera que sea, trataremos de implementar los que dinamicen el juego, y si no funcionan alguno de los cambios, lo eliminaremos, como es lógico.
Lo que queremos comunicar, principalmente, en esta experiencia de la revolución mundial del fútbol es que: Estamos abiertos a escuchar los miles de ideas de cambio que pueden contribuir a desarrollar esta nueva etapa del fútbol mundial. Toda la estructuración de lo que en si misma es esta revolución, se viene nutriendo por el concurso de numerosísimas personas que han aportado sus ideas, a través del tiempo, dándole cuerpo, poco a poco, a esta revolución. Comenzamos en 1995 y aun no terminamos de cuajar la idea porque necesitamos el concurso de todos Uds. Lo primero que tenemos que hacer es olvidarnos por completo de las antiguas estructuras del fútbol mundial. Nosotros no trabajaremos con ese tipo de estructura, es decir, nuestro sistema no propicia la formación de ningún club de fútbol, como el único sistema que existe actualmente y no pretende, de ninguna manera, inmiscuirse con ese sistema, para nada. Necesitamos olvidarnos de los clubes de fútbol, de sus dirigentes, de sus asociaciones y de sus federaciones. Para los revolucionarios eso debe constituir una cosa del pasado, una amarga pesadilla de donde debemos despertar para vivir una nueva realidad, la realidad de la SSS.
Cuando convoquemos a todos los futbolistas y entrenadores del mundo, queremos que todos los futbolistas y entrenadores del mundo participen. La convocatoria que haremos es para formar la Super Selección de Selecciones (SSS) de fútbol de cada país. Lo justo es darle una oportunidad, a cada postulante, de demostrar que es capaz de participar y de alcanzar la meta. Esa oportunidad consiste en jugar varias series de cinco partidos de prueba con diferentes compañeros (cada partido) y contra diferentes contrincantes, también en cada partido. Si un estado tiene Distritos, Provincias, Departamentos y Regiones vamos a formar las SSS de cada una de ellas. Habíamos dicho, en nuestra anterior entrada, que en la suposición de tener un estado con 2400 Distritos; teníamos que escoger las SSS de entre los postulantes aprobados con los mayores puntajes. Si una república, como la que suponemos, tiene 2400 distritos y en cada distrito se inscriben 112 postulantes; esto quiere decir que la SSS de ese País se formará por el concurso de 268,800 postulantes.
La formación de una SSS nacional dependerá del número de sus habitantes y de las divisiones políticas de la misma. Los tiempos, para dicha formación, pueden oscilar entre uno a tres años. Ningún postulante podrá participar en la serie inmediata superior, si no ha participado en la inferior. Cuando un postulante de un distrito ha recibido su número de inscripción (del 1 al 112) conservará, durante toda la serie, dicho número. El día del primer partido, todos los postulantes deben constituirse en la cancha a la que se les convocó; en ella encontrarán un ánfora con los números del 1 al 112. Los 8 postulantes a entrenador, del distrito, tendrán un cartel con la letra del equipo (de la A a la H) que ellos dirigirán durante la serie de cinco partidos de prueba y conforme se vayan sacando, por sorteo, los números del ánfora; los jugadores se irán integrando alrededor del entrenador en el equipo que les tocó en suerte. Los tres primeros jugadores que salgan sorteados por cada equipo, son los que nosotros denominamos “pulmones”, porque solo jugarán el primer tiempo y durante el descanso serán remplazados por los tres últimos jugadores que salgan sorteados, para que así puedan jugar los 14 postulantes integrantes de cada equipo.
Nosotros no somos una institución, apenas somos una familia de cinco miembros con la particularidad de pertenecer a cuatro naciones americanas y estamos convocando a los futbolistas, entrenadores, aficionados y público en general para que nos acompañen a la realización de la revolución mundial del fútbol, militando por esta causa anhelada por la gran mayoría en el mundo. Evidentemente que, cuando logremos concertar en un grupo, un número considerable de seguidores internacionales; el siguiente paso será la institucionalización de nuestro Proyecto para su consecución. Nuestra primera meta, tentativa, es la realización del Campeonato Mundial de Fútbol Super Selección de Selecciones 2020. Claro que, para alcanzarla, necesitamos quemar varias etapas. La primera sería hacer un campeonato piloto en una de las divisiones políticas inferiores de algún país del mundo. A nosotros nos gustaría que sea un estado de habla hispana, porque es el idioma que más hablamos, pero si se da el caso que una república, de otro idioma, nos ayuda en la realización de este proyecto, tendremos que ceder la sede.
Algunas veces nos han preguntado acerca de lo que pasará con los clubes de fútbol que están establecidos y nosotros no tenemos ninguna respuesta porque no integramos dicho sistema; realmente no sabemos lo que pasará en el supuesto, no negado, que los futbolistas, entrenadores, árbitros, aficionados y público en general, incline la balanza de su preferencia hacia nuestro sistema. Sería muy lamentable que la FIFA desaparezca, aunque, pensándolo bien, es imposible que esto suceda, salvo error u omisión. Realmente, mientras exista el fútbol, no interesa que haya FIFA, FEFA o FUFA; el jugador quiere mover la pelota, el entrenador quiere tejer su estrategia, el árbitro quiere seguir preocupándose por el buen desarrollo de un partido, el aficionado quiere gritar goooooool y aunque hay poderosos intereses secundarios, sinceramente no interesan mientras sean cumplidas las expectativas de los principales actores.
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Esperamos que escribas como Dios manda.......